Yoga para la relajación

Las personas practican yoga por muchas razones. Algunos lo practican por los beneficios en la salud. Otros por la necesidad de tener un estado de armonía interior. Otros lo realizan porque la relajación es parte importa del yoga.

El yoga en sí enseña a tener un estado de armonía tanto físico como mental.

La relajación profunda que se aprende a través del yoga enseña a tener y establecer un estado de claridad de la mente, y de armonía y de comprensión del mundo. Si tal estado de relajación es tu meta, podrás utilizar muchas de las técnicas de yoga que están a nuestro alcance. Algunas de ellos es prestar especial atención a la respiración, también la dieta, la realización  de los ejercicios realizados correctamente y aprender a meditar.

La respiración prolongada aprendida  a través del yoga ayuda al cerebro a mantenerse oxigenado, lo que contribuye a la claridad mental. La dieta influye en la estructura de nuestro cuerpo, así como nuestro cerebro. Los ejercicios (llamados asanas y pranayamas) se desarrollaron hace miles de años para producir resultados beneficiosos.

Para los efectos deseados, las rutinas de yoga deben llevarse a cabo correctamente. Las malas prácticas de yoga pueden producir resultados contraproducentes.  La relajación es una excepción, pero aprendamos a hacerla de forma correcta.

Las Claves

Tu actitud y tu enfoque son las claves para hacer de la experiencia de yoga algo realmente satisfactorio. Entrando en la fase profunda de la relajación y la sincronización entre el interior y lo exterior, puede ocurrir como consecuencia profundos efectos positivos en nuestra energía y sensación de bienestar interna.

La relajación es en realidad una parte imprescindible en la realización del yoga. Hay que relajar el cuerpo después de la práctica de los ejercicios, especialmente después de los que suponen algo más de esfuerzo. Es importante decir aquí que en ningún momento se debe forzar el cuerpo. La naturaleza te llevará un poco más lejos cada vez. Práctica es lo que hay que tener presente.

Durante los ejercicios de la relajación debes estar en una postura cómoda. Se recomienda el savasana o postura del cadáver, con los brazos y piernas en posición de apertura.

Menos hablar y más hacer

Realiza los ejercicios de yoga que tienes para la sesión de hoy y al final de tu práctica no te olvides de la relajación.

La práctica por hoy ya es suficiente.

Feliz día .

Cándido Pascual


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