Un familiar ha muerto

En la vida cuando menos lo esperamos un familiar ha muerto. No hemos tenido tiempo de despedirnos de nuestro familiar y por la razón que sea nos sentimos mal.

Lo cierto es que lo queríamos mucho y siempre lo hemos llevado con nosotros en nuestro corazón, pero la sensación de pena, de ahogo no nos abandona.

El sentirte así en un principio es algo normal porque te unen muchas cosas con tu ser querido pero no sabes como hacer para que se te pase la pena, ahora que un familiar ha muerto y no tienes la posibilidad de decirle, o que te hubiera gustado decirle en vida o al menos para despedirte.

No te ahogues por esto. Tienes que partir de la base de que eres una persona que siente, que vive la vida y los recuerdos que te trae en algunos casos son intensos y piensas que ya no volverán.

Desde pequeños se nos enseñan muchas cosas, de las que ahora no recordamos y en los que eramos por decirlo de alguna manera indefensos y nuestro subconsciente lo captaba y registraba. A lo largo de la vida hemos aprendido a mejorar nuestra vida como no podía ser de otra manera, pero este hecho hace que recordemos inconscientemente nuestra vida pasada sobre la que no teníamos control.

Ahora sí y justo por la contradicción que se produce entre ese hecho y como nos sentimos ahora sin saberlo cuando un familiar ha muerto aparece en la conciencia.

Hemos tenido en nuestra vida una evolución gradual. En muchos casos no hemos podido solventar los problemas de la infancia que continúan todavía ahí y ante un acontecimiento tan importante como la muerte de un familiar aparece ese desasosiego que no te deja.

Empieza a romper ese desequilibrio para sentirte mejor

Te aparece por la contradicción que tienes y porque lo querías de verdad y no se lo habías demostrado todo lo que te hubiera gustado.

No te preocupes, empieza a tener pensamientos equilibrantes con respecto al pensamiento que tienes como :

-Gracias por lo que me diste a lo largo de tu vida.

-Gracias por educarme lo mejor que supiste.

-Gracias por los buenos momentos que compartimos juntos.

-Se que estas cercano a mi, aunque ya no estés conmigo.

De lo que se trata es de pensar de esta manera con este u otros pensamientos similares y esto te ayudará a sentirte mejor.  En mi caso perdí a mis padres cuando yo era un adolescente y los llevo en mi corazón. Han pasado ya 33 años. Y me hace feliz pensar en lo bueno de mi vida con ellos.

Cuando un familiar ha muerto también es el momento de sanar. Sana tus vida, sana tus emociones.

Feliz día estimado amiga/o

Cándido Pascual

 


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